lunes, 11 de diciembre de 2017

RÁNKING: LAS 50 PEORES PELÍCULAS DEL S. XXI (Parte 6 de 10)



¡Yeepa! ¡Cómo pasa el tiempo que de pronto son años! Pero pase el tiempo que pase, tras esta pausita que nos hemos dado, seguimos subiendo en la lista de peores bodrios fílmicos del siglo. ¡Allá vamos!

Y recordad que podéis ver las anteriores partes de la lista AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ ,AQUÍ y AQUÍ.

 

25-LÍO EMBARAZOSO, de Judd Apatow (2007)



Bueno, tras haberlo citado un par de veces más arriba, llegó por fin el momento de hablar sobre las comedias de la factoría de Judd Apatow y de la absoluta caca mental e ideológica  que son. 

Para explicarlo bien voy a hacer una analogía: Imagináos ese cura joven y guapo, que no usa sotana y lleva el pelito cortado a la moda, y va en moto, y escucha sus disquitos de vinilo, y hasta tiene algún tatuajito pequeño de una cruz así en plan moderniqui. Y que habla así con labia, haciendo bromitas y tal, mientras poco a poco te va metiendo en la cabeza toda la puta basura que¡ES UN CURA, JODER! ¿QUE NO LO VÉIS?¡DA IGUAL LA IMAGEN QUE TENGA! ¡ES UN CURA Y OS ESTÁ ADOCTRINANDO!¡Y SE HA LO HAN VESTIDO ASÍ PARA QUE BAJÉIS LA GUARDIA!¡DESPERTAAAD, COÑÑÑÑÑÑO!

Pues eso.

Exactamente así funciona cualquiera de las propuestas del Apatow. Y su estructura siempre es la misma: Alguien muy gamberro y muy chungo hace muchas gamberradas en el primer acto, y eso justifica que la película se califique a sí misma como “gamberra”, “bestia” y rompedora”. Pero de repente pasa algo que hace que el personaje cambie y se arrepienta, y vuelva al redil de los corderitos. Y a partir de ahí, en los dos actos que quedan, tras habernos anestesiado con el efluvio a porro del principio se nos coge del cuello, se nos pone de culo y se nos introduce orto arriba un mensaje más mojigato y ultra-conservador que el escroto de Rouco Varela en formol.

Así funcionan, nios. Pero, aún así, ninguna como ésta. Ninguna como “Lío embarazoso” 

Porque tampoco vamos a ser ilusos. Sabemos perfectamente que si en una película usamericana mainstream alguna mushasha se queda encinta, a lo largo del metraje podrá haber mucha reflexión sobre la libertad de decidir y muchas dudas que surjan y tal y tal , pero al final del flim por los grandes cojones Hollywoodienses que nacerá, ese niño nacerá, cuando pueda abrir los ojos la verá, y ella dará por buenas las peores de sus penas. Eso es así. Pero es que aquí vamos más allá. Aquí no se trata sólo de que el bambino nazca, sino de que tenga, ya no un papá, sino el papá de cuyo esperma nació. Como el señor manda y sea al precio que sea y caiga quien caiga. Da igual que el tío sea un mierdas con el que no tienes nada en común y que no sientas más atracción por él que la que produjo una noche de pedo extremo. Da igual. Porque por las sacrosantas gónadas hollywoodienses que te tienes que casar con él. Y quererlo. Y formar una familia. 

Osti, aunque ahora que lo pienso, yo esto ya lo he visto antes. Mucho antes. En aquella del Travolta y la tía esta de Cheers, sí. La de “Mira quién…

Bueno, da igual…

¡ES UN CURA, JODER! ¡ES UN PUTO CURA!¿Que NO OS DAIS CUENTA?



Dejad que los jóvenes porreros se acerquen a mí...


24-EN LA CIUDAD, o KRÀMPACK, o UNA PISTOLA EN CADA MANO o cualquiera del Cesc Gay

 

Sí, porque todas ellas son la misma. Mucho antes de que la Marvel desarrollase su universo cinemático en el que las historias se relacionaban, Cesc Gay ya había desarrollado su CESC-VERSO (llamado así porque lo de GAY-VERSO daba una imagen ligeramente, sólo ligeramente, equívoca). Un universo paralelo al nuestro en el que la cuadrícula perfecta del eixample de Barcelona ocupa toda la superficie de la tierra, todos los colores están compuestos como mínimo de un 80% de gris y los seres humanos tienen horchata valenciana en la venas en vez de sangre. Y por ley, si metes más de tres frases por minuto y no separas cada una con una pausa de al menos 30 segundos, te viene la “cool-i-cía”, te cuelga boca abajo, te corta el cuello y moja fartons en lo que vaya chorreando de él.

Este universo, por cierto, es al que van a para tras morir todos los que en esta vida hablan alto, se meten el dedo en la nariz y viven en casas birriosas con el techo más bajo de 5 metros.

Avisados estáis.




23- BOWLING FOR COLUMBINE, De Michael Moore (2002).




¡SORPRESAAAAAAAAAAA! ¿A que esta no os la esperabais, eh? ¿eh? ¿eh?

¡Pues sí! ¡Ha llegado el momento de ajustar cuentas con el mayor timo documentalístico de la década pasada (sólo superado algunos años después por el docu que ocupará nuestro puesto número 18) , y de situarlo por fin en el lugar que se merece! Porque, a ver, en su momento, cuando acababa de pasar lo de las torres, y el Bush Junior era rey del mundo y tal, todos lo vimos y nos flipó mucho, y dijimos fuá, qué guai, alguien que se atreve a plantarles cara y decir las cosas claritas a los fachas yanquis. Que ya les vale con las pistolitas. Porque “Bowling for Columbine” es un docuental contra la libre venta de armas ¿no?.

¡FALSO! Bowling for Columbine no es un alegato contra la venta de armas, ni contra su posesión. Básicamente porque su orondo autor es miembro orgulloso de la NRA o Asociación Americana del Rifle (¿Nadie se preguntó en su momento de dónde saca el carnet de socio que le muestra a Charlton Heston al final, eh?). En realidad, ni siquiera es un documental que denuncie los tiroteos en los institutos, ni que analice sus causas especialmente bien, ni que ofrezca ninguna solución a ello. Pero entonces…¿qué es?

Pues es…digamos…un alegato…contra los poseedores de armas que alardean de ello…bueno, más o menos…o contra las campañas de publicidad de la NRA, pero no contra todas...sólo contra las que se hacen un día desués de que dos adolescentes hayan hecho un tiroteo en el instituto...o algo así... o no... o yo qué sé...

Y si no me creeis, haced el experimento. Volved a verlo, con los ojos de ahora, y a ver qué me decís. 

Volved, volved…


22-PRIMER, de Shane Carruth (2004)





El ejemplo más claro de que saber mucho sobre algo no te convierte necesariamente en la persona más adecuada para dirigir una película sobre ese algo. Aquí unos físicos cuánticos o no se qué ostias que se fliparon y dijeron: vamos a hacer la película sobre viajes en el tiempo perfecta. Pero perfecta de verdá. Vamos a hacer que película que muestre cómo serían de verdad los viajes en el tiempo si de verdad existiesen. Verás, se va quedar tó dios FLIPANDO, NEN.

¿El resultado? Un tostón en el que es de todo punto imposible enterarse de NADA. Aunque, como siempre, igual la culpa es nuestra por no saber lo suficiente. Porque hay gente que sí que la ha entendido. Aquí debajo, por ejemplo, va el esquema que ha hecho uno sobre cómo seguir la película para verla como tiene que ser.


Sí, sí. Lo que tú digas, guapi. Hala, hala, venga. Tómate algo, que invito yo. Hala, hala.




21-OLD BOY, de Park-Chan-Wook (2013)



Una película tramposa, pero tramposa, tramposa como no hay otra, realizada por taimados orientales discípulos del mismo Fu-Manchú. Porque, amos a ver: Si la historia se basa en la intriga de saber quién es el misterioso personaje que está puteando al protagonista y por qué lo está haciendo, y haces al espectador devanarse los sesos porque le das a entender que la solución va escondida en el argumento, pues meter la explicación en un flashback 15 minutos antes del final, en el que aparece un personaje que NO HA APARECIDO EN TODA LA PELÍCULA haciendo algo SOBRE LO QUE NO HEMOS TENIDO NINGUNA PISTA ANTERIOR, pues no es ser muy honrado que digamos, ¿eh?
Y luego ya, apenas dos minutos antes de terminar, meter movidas de hipnosis y de no sé qué mierdas para lograr el momento UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA OSSSSSSSSSSSSSSSTIA pues ya como que deja la cosa al nivel tocomocho, más o menos.
Pero bueno, en el fondo eso son chorradas de obsesivos argumentales, vamos. Aquí lo que realmente importa es que nos habéis engañao desde el título. Porque el protagonista ni es un niño ni tampoco es viejo.
¡Cabrones!




 ¡Seguimos la semana que viene con más cacas!



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