viernes, 29 de enero de 2016

POEMAS AJENOS: Silvia Nieva





Empezó con la muerte de un solo diente,
evitando así que el cuerpo mordiera
y con ello la defensa de la atmósfera.

Después se volvieron grises sus cabellos,
surcaron su rostro caminos escarpados
que se mezclaron sin encontrarse.

Y cada mes moría un hijo de su sangre,
sin nombre, sin rostro.

Costurera de cicatrices infantiles
con hilo intenso de dolor de aguja
una vida arrellanándose sobre vuestra espalda
devuelta a diario frente al espejo.

No os miréis.
No escuchéis el cambio de frecuencia de vuestras voces.
No toquéis la grasa en la cintura.
No sintáis el bosque propagarse en la nariz
debilitando el aire a los pulmones.

No os miréis.
Que os sorprenda la muerte
creyendo ser un niño.











Este poema fue publicado en el libro "La fábrica de hielo", de Canalla Ediciones (2014)

Silvia Nieva publica periódicamente en su blog "Accidente doméstico" (Pulsa para ir)



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1 comentario:

  1. Poeta viva, poeta con mayúsculas. Gracias Silvia Nieva por escribir, por hacerlo de verdad

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