viernes, 23 de octubre de 2015

ZIVRATOR: CINCO FACETAS DEL POETRY SLAM







5 FACETAS (ENTRE MUCHAS OTRAS) DEL POETRY SLAM.

Un análisis multipolar y contradictorio realizado por Dani Orviz. (slamer).

0-EL POETRY SLAM ES...


...un formato de puesta en escena de la poesía, "inventado" por el poeta de Chicago Mark Kelly Smith en el año 1986, que en su base se estructura como una jam de poesía más pero en su desarrollo tiene, no obstante, tres características que lo diferencian de cualquier otro acto poético. Estas características son:

1-Cada poeta que sale al escenario cuenta sólo con 3 minutos de tiempo para recitar su poema.

2-El/la poeta solamente podrá utilizar ,para llevar a cabo el recitado, su voz y su gestualidad quedando prohibido cualquier tipo de gadget, artilugio añadido o instrumento musical.

y 3-(La característica más importante) Al final de su recitado el/la poeta recibirá una puntuación por parte de un jurado elegido (supuestamente al azar) entre el público. El/la poeta que más puntuación tenga al final del acto será declarado ganador/a de ese Slam. Y  aunque hay otros detalles a tener en cuenta eso es, a grandes rasgos, todo. 

En su exitosa etapa actual (porque existen manifestaciones anteriores de las cuales no tengo tanta información ) el Poetry Slam lleva celebrándose periódicamente en diferentes ciudades de nuestro país desde el año 2009. Esto quiere decir que sigue celebrándose ahora, que probablemente hoy mismo el lector de este artículo podrá informarse de qué Slam se celebra más cerca de su casa, y acudir a ello, e incluso participar en ello. Y que si lo hace, si acude, si observa, si participa y sobre todo si tiene un par de dedos de frente con toda seguridad acabará este lector dándose cuenta de que el Poetry Slam puede llegar a ser...



1-... UNA MIERDA DEL TAMAÑO DE UN PIANO.


Efectivamente. O, expresado de manera más certera, una mierda del tamaño de un Mc Donald´s, que es más grande y menos artístico. Porque, según cómo se mire, nunca la expresión fast-food poético tuvo más sentido que en este ámbito. Si sólo tenemos en cuenta su naturaleza de competición, el Poetry Slam puede convertirse en poco más que una expendeduría periódica de lugares comunes y contenidos ramplones que se olvidan al segundo de ser escuchados. Un dispensador de adrenalina pre-fabricada en donde los mismos poetas salen a recitar una y otra vez los mismos poemas, en una progresiva banalización del arte poético y escénico. Un circo ultra-competitivo en el que la creatividad y el impulso lírico pasan a basarse únicamente en la manera más efectiva de mendigarle puntos a un público sin la mínima preparación crítica. Una melé de rapsodas amateur que, sin otra referencia que el propio Poetry Slam, se imitan unos a otros y compiten en ver quién deriva de manera más marcada hacia la pornografía sentimental, el chascarrillo monólogo-mongolo y el grito porque sí. Y esto si hablamos de lo que pasa sobre el escenario, porque si nos vamos entre bambalinas la cosa puede ser aún más alarmante: No sería raro que con la competición viniesen las sempiternas zancadillas, puñales por la espalda, pullas y peleas de patio de colegio (sea real o virtual) conformando una visión desoladora y salvaje a la que no convendría mucho asomarse para no acabar arañado uno mismo.

Pues todo esto de arriba sucede. Yo llevo algunos años ya en el mundillo y lo he visto. Incluso he sido ( y soy) culpable de ello. Desde esta vertiente, el Poetry Slam es un desastre de proporciones catastróficas que sólo puede ser mínimamente atenuado por el hecho de que el Poetry Slam puede ser también...



2-...LO MÁS MARAVILLOSO QUE LE HA PASADO ÚLTIMAMENTE A LA POESÍA.


Efectivamente. No sólo lo más maravilloso, sino que tengo razones suficientes para afirmar que el Poetry Slam podría ser una de las causas principales de que la poesía en nuestro país haya salido por fin del estado comatoso-cercano-a-la-muerte en el que se encontraba sumida desde hace muucho tiempo. Porque creo que el Poetry Slam es, hoy por hoy, el espectáculo poético más vivo, vibrante y esperanzador que se puede ver sobre un escenario. Una colorida fiesta de la palabra, una celebración del entusiasmo creativo primordial y una comunión directa entre la audiencia y unos poetas que, dentro de sus capacidades y a su manera, han logrado arrancarle a las instituciones y academias su definición de poesía como algo estático, intocable y alejado del público general para devolverla a su condición de herramienta comunicativa y de expresión de una realidad cercana y palpable. Unos poetas que, día a día y a fuerza de subirse a las tablas, aprenden a pasos agigantados a ser mejores escribiendo y transmitiendo, a labrar su voz y a luchar por hacer poderoso su mensaje, pero también a ir más allá de lo competitivo y a encontrar detrás de ello la amistad, la nobleza, la colaboración y la maravilla de compartir. Y todo esto si hablamos de lo que pasa sobre el escenario, ya que tras las bambalinas la cosa es mucho mejor: Allí encontramos a personas que sin otra razón que el "amor al arte" se unen, asocian y forman redes sostenibles dando lugar a uno de los mejores y más sanos ejemplos de auto-gestión cultural que pueden ser encontrados hoy en día. Redes nacionales e internacionales puestas al servicio de los poetas por gente que, repito, no tiene más razón para realizar este trabajo que el puro amor por la poesía. En una era de materialismo desenfrenado, el sueño cooperativista hecho realidad.

Y todo esto sucede también. Yo llevo ya algunos años en el mundillo y lo he visto. Incluso he sido (y soy) causa de ello. De acuerdo con esta vertiente el Poetry Slam es  una explosión súbita de luz y vida que de manera automática sería capaz de devolverle a cualquiera la fe en el ser humano y su capacidad para crear, si no fuera porque el Poetry Slam es también...



3-...UN BURDO PLAGIO DE COSAS QUE YA EXISTÍAN HACE MILES DE AÑOS .


Efectivamente. Venga, en serio. Volvamos al principio del artículo y pensemos un momento. Esas comillas en la palabra "inventado" no están ahí por casualidad. Mark Kelly Smith. De Chicago. O sea, un yanki. ¿Un yanki inventando algo?. Vamos, hombre. si a estas alturas ya sabemos todos de sobra que el método americano consiste en robar lo que ya ha sido hecho por otros, darle una manita de pintura y venderlo como lo más nuevo de lo más. Y, por supuesto, el caso del Poetry Slam no es una excepción: Competiciones directas de poetas han existido desde que la poesía es poesía e incluso antes. ¿Recitales con el tiempo limitado?. Lo mismo. ¿Poetas especializados en directo, que utilicen los recursos básicos de la voz y el cuerpo? Ídem de lienzo.

Pero más aún: releamos el segundo epígrafe, el apocalíptico, el de la mierda del tamaño de un piano. Todo lo que se dice ahí es a su modo verdad, repito. Pero, si lo pensamos, ¿No encontramos también todas esas cosas terribles en el ámbito poético en general, e incluso de rebote en cualquier ámbito artístico de los que existen?  Vamos a ir más allá, ¿no encontramos todas esas cosas incluso en todos los ámbitos no artísticos? ¿No son todos esos comportamientos tristemente propios de la condición humana, se encuentre donde se encuentre?  O sea, que ni en su vertiente más nefasta es original el Poetry Slam. 

Todo esto es cierto, y no hace falta llevar muchos años en el mundillo para llegar a la conclusión: No hay nada nuevo bajo el sol. El Poetry Slam no está ofreciendo ninguna novedad. Mirado desde esta vertiente se trata de una etiqueta vacía, muy al estilo americano. El Poetry Slam no es nada más que un envoltorio brillante, colorido y maketing-ianamente atractivo detrás del cual tan sólo se esconde...



4-...ALGO COMPLETAMENTE NUEVO, FRESCO Y EMOCIONANTE .


Efectivamente. Porque, incluso reconociendo su carácter de constructo marketiniano y de etiqueta más que etérea, es a estas alturas innegable que el Poetry Slam, en tanto a su condición de contenedor adaptable y maleable, es capaz de funcionar más allá de su casilla de de partida y de convertirse en cada edición en algo que supera a la suma de las partes que lo componen. De esta manera, y gracias a su propia naturaleza improvisada y cambiante, cada nuevo Slam que se realiza suena a nuevo, resulta mínimamente fresco. Por supuesto, el hecho de que esa sensación pueda ser totalmente ilusoria da igual, porque lo único que verdaderamente importa es que sucede, que ocurre, que sus participantes y asistentes lo sienten así y se sienten satisfechos con ello. Y no hay nada reprochable o ilícito en este hecho.

Pero cuidado, porque aunque ya de por sí serviría para justificar su existencia, el brillo del Poetry Slam no sólo se basa en esta fascinación por la novedad. Ya hemos dicho que como movimiento artístico no está tan alejado de las características humanas de cualquier otro movimiento, y al igual que en ellos, a veces, y sólo a veces, entre la marea de lo mundano surge la auténtica calidad, que brilla ante nuestros ojos y nos da algo inolvidable e irrepetible en otro formato. Es entonces cuando decimos: "Pues sí, esto era". Y cuando todo el trabajo y el esfuerzo quedan plenamente justificados.

Y esa explosión existe. Yo llevo ya algunos años en el mundillo y la he visto y la he sentido más de una vez. Y de acuerdo con esta vertiente el Poetry Slam es magia, es energía pura y es fuerza primordial y limpia. O lo sería si no fuera porque, en resumen, el Poetry Slam es nada más y nada menos que...



5-...POETRY SLAM.


Efectivamente, esa es la obvia conclusión: El Poetry Slam es Poetry Slam y, como Poetry Slam que es, puede ser y es todo lo antes expresado: una mierda del tamaño de un piano, y lo más maravilloso que le ha pasado últimamente a la poesía, y un burdo plagio de algo que ya existía hace miles de años, y algo nuevo, fresco y emocionante, y todas estas cosas a la vez y muchísimas cosas más. Tantas que querer analizar el movimiento teniendo en cuenta solamente una de sus facetas (o incluso cinco) resulta del todo injusto. Con lo cual este artículo no tiene ninguna razón de ser.

Pero, ay, el lector necesita conclusiones y es necesario dárselas. Así que, basándome en mi experiencia, diré simplemente para cerrar que el Poetry Slam es comparable a cualquier fuerza natural: Una tormenta, una marea, un huracán... Y como tal, es algo vivo y potente, algo que está ahí, queramos o no. Una manifestación poderosa que juega de manera tan cercana con elementos psicológicamente "inflamables" (poesía, competición, éxito, ego artístico...)  que si nos abandonamos a ella sin mantener la cabeza fría y sin ser críticos con sus partes oscuras (que las hay) es probable que acabe arrastrándonos a lugares incómodos y peligrosos. Pero también una manifestación dotada de una `belleza en bruto, de una pureza y de una fuerza tales que, bien conducida y afrontada con los pies en la tierra y el seguro puesto, puede acabar dando frutos maravillosos, tanto para el/la poeta, como para el público y los/as organizadores. Alguno ha dado ya, y muchos otros están aún por venir.

Y en esa apasionante lucha entre una vertiente y otra  están (estamos) día a día todas las personas que componen (componemos) este movido, vertiginoso y sobre todo entretenido mundillo. A veces lo logramos y a veces fallamos pero, ey, en eso consiste la lucha. Yo, tal y como ya he dicho, llevo unos cuantos añitos metido en ella y por ahora no tengo intención de abandonarla. Porque creo, sinceramente, que el esfuerzo merece la pena. Pero la decisión, como siempre, es del público.  ¿Estáis dispuestos a seguir acompañándonos?



 (Este artículo fue publicado en la revista QUIMERA nº 380-381, con fecha de Julio del 2015)




...

1 comentario:

  1. Te acompañaremos, claro que sí, con el seguro puesto y los pies en la Tierra, no sea que se nos vaya el Santo al cielo, se nos suba a la cabeza y nos quedemos flotando en el espacio sideral del ego, orbitando (que no orvizeando) alrededor de nosotros mismos creyéndonos una falsa estrella. Que aquí brillan los que brillan, pero pocos ven el fulgor auténtico, aquel que nace dentro, porque está restringido a los videntes álmicos, a los telépatas de las emociones y a los caza-talentos del corazón. Porque al fin y al cabo eso es lo que cuenta. Besos y cosquillitas, crack.

    ResponderEliminar