domingo, 5 de abril de 2015

POEMAS (con audio): LÍBRANOS, SEÑOR.

Aprovechando que celebramos la pasión y muerte del Cristo Redentor cuelgo este poema sacro, perteneciente al libro "Muere sonriendo" que editó Ediciones Escalera en el año 2012. Para conseguir el libro sólo hay que hacer clic en la imagen de su portada que hay en la columna de la derecha. Para escucharme recitarlo hay que dar en el vídeo de aquí abajo:





LÍBRANOS, Señor,
de nuestros Lunes.
Del aliento a  fracaso y cenicero
que se queda pegado a las almohadas.
De las barbas grisáceas,
las legañas,
las axilas en guerra
y la vulgaridad hecha personas
que viaja en el transporte interurbano.

Líbranos, Señor,
de lo que es feo.
De las alcantarillas, los hollines,
las esquinas y el  barro.
De las bolsas de plástico vacías,
del calzado lamido por miserias,
de la ropa interior desconjuntada.
De la insolencia con la que se aferra
la pelusa al espacio entre las nalgas.

Del mocasín sobre calcetín blanco,
de las rayas y cuadros combinados,
de ese terrible error por el que existen
esos que dicen: “Oyes”,
“Fuistes”,
“Haiga”…

Líbranos, Señor,
de quien escupe.
De quien explica el chiste, de quien habla
por temor al silencio, de quien grita
incluso cuando dice confidencias.
De quien calla y agacha la cabeza,
de quien repite todo lo que escucha,
de quien mastica con la boca abierta.

De quien no nos admira.

De quien quiere agradarnos y tan solo
nos produce vergüenza.

Líbranos, Señor,
de nuestros padres.

De su risible afán de trascendencia
encarnado en nosotros.

De su mapa obsoleto de la vida
encarnado en nosotros.

De su sudor añejo, y su fracaso
encarnado en nosotros.

De su descompensado sacrificio
encarnado en nosotros.

De su débil y estúpida Esperanza
encarnada en nosotros.

Líbranos, señor, de lo que duele.
Líbranos, señor, de lo que estorba.
Líbranos, señor, de las miradas
que suplican “Ayúdame”, y los gestos
que delatan al bobo y al Don-Nadie.
De la resignación del hombre débil,
de la piedad marchita y desdentada,

de esta náusea insultante, de este asco.

De esta necesidad inabarcable, líbranos.

De este ser sólo carne que se pudre, líbranos.

De esta jaula corrupta de entropía, líbranos.

De este trajín de cuerpos imperfectos, líbranos.

Líbranos,
líbranos, Señor, y que tengamos
en vez de realidad espacios diáfanos, en vez de
mundo techos de altos vuelos, ventanales
que muestren sólo nubes en vez de
pensamientos,  y luz
melocotón indirecta sobre los muros
limpios, 

Y en este indiferente orgasmo
guárdanos y que sea nuestra vida poco más que
 argumento de elegante y fina
comedia blanca
limpia
limpia
y de todo
cuanto apesta tanto
tanto
a nosotros mismos
líbranos.

Líbranos,
Señor.




...

2 comentarios:

  1. si no me equivoco anoche en la sesión de Visor'15 empezaste con este poema...Genial, Dani!! Líbranos Señor!! jaja
    mis felicitaciones!!!

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    1. Sí, empecé con él...Fue una gran noche la de El Vendrel, jeje. ¡Saludos!

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